
Espero que no tengamos que llegar a esta situación en ningún momento. Tenemos que tener claras las ventajas que tenemos por poder utilizar este tipo de tecnología pero sin dejar a un lado la importancia de la palabra en el aula. Es necesaria la comunicación verbal, siendo esta mucho más intensa ya que se transmiten muchas más cosas, como son sentimientos y emociones, algo que a través de una pantalla es difícil hacer llegar a alguien porque despersonalizan mucho las relaciones. No se pueden tolerar estos extremos porque la relación profesor-alumno es muy especial, llegando a aportar grandes cosas más allá de lo meramente intelectual. Tanto es así que los niños olvidan a muchos de los profesores que le dan clase durante toda su vida, pero nunca olvidan a su ''seño'' de infantil.
La tecnología tiene que servir de punto de apoyo para la educación pero no ser la base de esta.
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